
Cuando se visita Lisboa, la ribera sur del Tajo suele estar poco explotada por la mayoría de los viajeros. Almada, sin embargo, concentra una franja litoral de varios kilómetros, con playas de perfiles muy diferentes: arena fina vigilada, spots de surf expuestos, calas fósiles. Esta clasificación destaca siete playas concretas, ordenadas según su accesibilidad desde el centro de Almada, la calidad de la arena y las infraestructuras, y el interés para perfiles variados (familias, surfistas, caminantes).
1. Praia da Costa da Caparica

Es la playa a la que se llega en unos minutos en coche o en autobús desde Almada. Praia da Costa da Caparica funciona como la playa urbana de la ribera sur: amplia franja de arena, puestos de salvavidas, restaurantes de pescado a la parrilla frente al mar. Tiene la etiqueta de Bandera Azul, lo que garantiza un control regular de la calidad del agua.
Se visita sobre todo por la comodidad. Las familias aprecian el fondo que desciende progresivamente, los grupos de amigos disfrutan de las terrazas. En pleno verano, la afluencia es densa desde media mañana. Para aquellos que exploran las playas que descubrir en Almada Portugal, a menudo es el punto de partida lógico antes de bajar hacia el sur.
Un punto a tener en cuenta para el verano de 2026: el municipio de Almada ha declarado una situación de alerta relacionada con problemas de suministro de agua. Las duchas públicas y los lavapiés pueden ser cortados sin previo aviso por los servicios municipales. Es mejor llevar una botella de agua para enjuagarse en la bolsa.
2. Praia do Dragão Vermelho

A pocos cientos de metros al sur de la Costa da Caparica, Dragão Vermelho ofrece un entorno un poco más tranquilo. Calificada con un 8 sobre 10 en plataformas especializadas, también cuenta con la Bandera Azul y la presencia de salvavidas.
La diferencia radica en la atmósfera. Aquí hay menos terrazas, más espacio en la arena y un público ligeramente más local. Es un buen compromiso entre comodidad vigilada y tranquilidad relativa, especialmente durante la semana. El nombre (“Dragón Rojo”) proviene de un antiguo bar de playa que ya no existe, pero el lugar sigue siendo conocido por los habituales.
3. Praia do CDS

Siempre en el mismo eje costero, Praia do CDS comparte las mismas ventajas básicas: Bandera Azul, vigilancia, arena limpia. Lo que la distingue es su afluencia más moderada que su vecina Costa da Caparica, incluso en temporada alta.
Se recomienda a los viajeros que quieren colocar su toalla sin buscar un hueco entre las sombrillas. El acceso es sencillo en coche, y los bares de playa son suficientes para almorzar en el lugar. Las opiniones varían en este punto, pero varios visitantes informan que el viento sopla más fuerte a última hora de la tarde: un cortaviento puede ser útil.
4. Praia da Rainha

Praia da Rainha cambia de registro. Más pequeña, atrae a un público que busca un entorno cuidado en lugar de una gran extensión. El nombre (“playa de la Reina”) establece el tono: estamos en una playa con carácter, no en un aparcamiento de toallas.
El espacio limitado obliga a llegar temprano en verano. Pasadas las 11 h, el espacio se vuelve escaso. A cambio, el baño es agradable y el entorno es notablemente más íntimo que en las playas principales de Caparica.
5. Praia da Cova do Vapor

Cova do Vapor ocupa un lugar especial en el paisaje playero de Almada. Este pequeño pueblo de pescadores, situado entre el Tajo y el Atlántico, da acceso a una playa de carácter bruto. No hay grandes instalaciones aquí, pero sí arena, dunas y una vista despejada de Lisboa al otro lado de la desembocadura.
El lugar es popular entre los kitesurfistas y los amantes del surf gracias a su exposición favorable a las olas del oeste. Para las familias, el baño requiere más vigilancia ya que las corrientes pueden ser fuertes en marea baja.
- Acceso en coche desde Almada en unos minutos, aparcamiento limitado en verano
- Pocas infraestructuras fijas: llevar agua, comida y protección solar
- Punto de partida posible para llegar a la Costa da Caparica a pie por la arena
6. Arriba Fóssil da Costa de Caparica

Aquí se deja la playa clásica para un sitio geológico protegido. La Arriba Fóssil es un acantilado litoral clasificado como monumento natural, que se extiende por varios kilómetros al sur de Caparica. Las capas sedimentarias visibles a simple vista cuentan millones de años de historia geológica.
El baño a los pies de los acantilados sigue siendo posible en algunas porciones, pero el acceso requiere esfuerzo: senderos empinados, sin vigilancia sistemática. Es ante todo un destino para senderismo costero y fotografía.
Se nota que la erosión costera afecta activamente a este sector. Greenpeace y varios informes recientes alertan sobre el retroceso del litoral portugués, y los acantilados de la Arriba Fóssil no escapan a ello. Permanecer en los senderos señalizados no es una precaución excesiva.
7. Praia das Fontainhas

Todo al sur del municipio de Almada, Fontainhas recompensa a quienes bajan más allá de las playas habituales. Menos concurrida, más salvaje, atrae a caminantes y surfistas que buscan olas sin multitudes.
El acceso se realiza en coche o por el pequeño tren turístico que recorre la costa de Caparica en verano. Fontainhas marca la transición hacia las playas realmente aisladas del litoral sur, donde la densidad de bañistas disminuye notablemente.
- Arena fina y amplia, adecuada para largas caminatas a lo largo de la costa
- Algunos bares de playa estacionales, cerrados fuera del verano
- Buena opción para surfear cuando los spots del norte están saturados
La costa de Almada cubre perfiles de playa lo suficientemente variados como para ocupar varios días. Desde la playa urbana de Costa da Caparica hasta los acantilados fósiles de la Arriba, la elección depende sobre todo del nivel de comodidad buscado y de la disposición a caminar un poco. Tener en cuenta las restricciones de agua vigentes en el verano de 2026 permite adaptar el equipo sin sorpresas desagradables en el lugar.